vialibre 14/10/2026
México se ha consolidado como uno de los mercados de comercio electrónico más relevantes de América Latina. De acuerdo con el Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el comercio electrónico alcanzó $941 mil millones de pesos en 2025, creció 19.2% anual y llegó a 77.2 millones de compradores digitales. El canal representa además 17.7% de las ventas minoristas del país.
Dentro de esta expansión, los marketplaces se han convertido en un punto de entrada relevante para consumidores y marcas. México cuenta con más de 9,000 tiendas oficiales en Mercado libre en 31 categorías de productos, estos canales adquieren cada vez mayor peso en el comercio digital del país.
AMVO señala que este ecosistema se encuentra en una etapa de mayor competencia y evolución, al tiempo que los marketplaces se consolidan como un componente central del comercio electrónico mexicano.
La escala de estos canales también modifica los retos que enfrentan las empresas después de concretar una venta. Para las marcas que comercializan productos tanto en sus propios sitios como mediante marketplaces, cada pedido implica un posible flujo posterior de cambio, devolución, recepción y reincorporación al inventario.
“Algunos de nuestros clientes pueden tener 200 pedidos mensuales por ecommerce y, en marketplaces cerca de 1,000, por lo que la probabilidad de tener devoluciones es más alta en estos canales”, explicó Rodrigo Cerda, Head of Revenue de Reversso México.
El reto está después de la venta
A diferencia del comercio directo, donde la marca controla buena parte del recorrido del pedido, los marketplaces agregan un intermediario al proceso de compra. Esto puede dificultar la visibilidad de lo que sucede cuando el consumidor decide devolver o cambiar un producto, particularmente cuando la operación involucra distintos canales y volúmenes de pedidos.
El reto adquiere mayor relevancia conforme aumenta la frecuencia de compra. El Consumer Pulse de AMVO correspondiente al segundo trimestre de 2026 reportó que cuatro de cada 10 usuarios planeaban realizar compras por internet al menos una vez por semana, una frecuencia que incrementa la necesidad de contar con procesos capaces de atender también los movimientos posteriores a la venta.
“Existe la necesidad de dar visibilidad a las solicitudes de devolución y cambio que se generan a través de los marketplaces, para que las empresas puedan conocer qué productos están regresando, dar seguimiento a cada caso y contar con mayor claridad sobre la disponibilidad de mercancía”, señaló Rodrigo Cerda.
Este seguimiento resulta relevante para decisiones como determinar qué productos están en proceso de devolución, cuáles pueden reincorporarse al inventario y qué mercancía requiere atención operativa. La logística inversa deja así de ser una etapa aislada para convertirse en parte de la gestión de inventario y de la experiencia posterior a la compra.
Fulfillment de inversa para ordenar el flujo de las devoluciones
Reversso incorporó un módulo de Fulfillment, una funcionalidad enfocada en el proceso de recepción en CEDIS, bodegas o almacenes, con el fin de atender el flujo de logística inversa generado en Marketplaces.
El objetivo es resolver una dificultad que crece junto con la diversificación de canales: mantener visibilidad sobre pedidos que ya salieron de la operación comercial, pero que posteriormente regresan a ella.
La tendencia hacia una mayor integración de canales refuerza este desafío. Según AMVO, 63% de los compradores proyectados para Hot Sale 2026 tendría un comportamiento omnicanal, mientras que más de la mitad utilizaría inteligencia artificial para comparar y tomar decisiones de compra.
Con consumidores que alternan entre distintos canales y marketplaces que concentran una parte cada vez más relevante de la actividad digital, la capacidad para gestionar lo que ocurre después de una venta será un componente cada vez más importante de la operación de las marcas.